Classé dans : Aliciaesmía

Hace un buen rato que lo dijo: Me dan miedo los viejitos… yo no supe nada, después creció y empezó a lucir como una espiga.
Su miedo a los viejos es la muerte, mi miedo a su posible sufrimiento se lo canté:
“Oye pequeña quisiera contarte tantas cosas… oye pequeña mi vida no ha sido nada fácil, que Nueva York me tomó por sorpresa y América del Sur tropieza, cuántas canciones podría escribir en tu boca, Daniela… oye princesa quisiera adivinar tu futuro, ser un ladrón en el tiempo borrar mis errores y los tuyos… cuántas leyendas podría pintar en tu boca, Daniela…
!qué bueno que te guste Veracruz! me siento importante al saberme receptor, de tus primeras pláticas…
!qué bueno que tu voz se haga escuchar!, me siento un gigante respaldado por la paz… que brinda tu mirar…”
Le pido al señor farero, quince días él y quince días yo.
“Qué triste y qué mal” escribió en un correo mi D’Ante. Y sí, triste y mal que estoy siendo malinterpretada y peor aún… que llevo rato acostumbrandome a que suceda.
Ya no me sorprende, ni me angustia; la historia es la misma al terminar un capítulo y… bueno, luego siguen los capítulos donde yo me pongo verde, donde “todo es por hacerme felíz” y planto la mano sobre mi mejilla…
¿acaso no era yo quien hacía todo por hacerlos felices?. No. Una vez más pido, quince días tú y quince yo señor farero. Urge.
Un commentaire jusqu'à présent
Laisser un commentaire
Laisser un commentaire
Retour à la ligne et paragraphes automatiques, adresse courriel toujours cachée, code HTML permis:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Señor Farero: No es necesario, estoy entera. Desde aquí puedo ver la Isla y es hermosa, yo tengo una vida. Gracias de todas maneras por haber aceptado mi solicitud; ya regresé.
Commentaire par Starkey juillet 25, 2006 @ 12:46