Classé dans : una nueva | Tags: alma, rana, no, deseo, lagunas, tequiero, prohibido, claudicar, puedo, quiero
La ciudad está llena de lagunas, lagunas que no deberán ser mentales; la rana salta cuando mencionamos su nombre. Está prohibido olvidar de más, prohibido olvidar de menos también… ¡Cuánta lluvia!
Tengo la satisfacción de lo que se denomina “nada y todo” y eso manipula mis piernas hacia los espacios donde debo laborar. Sobre las piernitas estas; inquietas como mi boca, como mi lengua… necesitan un tiempo más de cama y líquidos. Estoy físicamente cansada, los mosquitos no sólo se acercan a mi piel volando, lo hacen en forma de jarana chiquitita.
Algo me dice que lo de pensar “a la izquierda” no va en total conmigo, pero sí la combinación, sí va la diversidad, lo de vestir al estilo Salón México o devorar como Avecilla Libre. Me doy a la vida, me le rindo al clima y sigo… la luz es tenue a veces, pero sigue siendo luz.
Oscar Chávez y Los Morales/ Hasta siempre (Comandante Che Guevara) S. Rodríguez
Me han dicho que Volma no se equivoca y que de hecho mis argumentos son meramente varoniles; soy un niño cuando me despido de la noche o me escondo tras bastidores y soy una niña que volcó risas en la tarde cuando alguien utiliza el lenguaje de Yoda: Al café temprano acudir debo.
Ahora que aplasto el trasero contra la silla horrorosa… reanudo la búsqueda y reitero que me urge una silla ergonómica; lo ergonómico debería darse entre las almas igualmente. Si esto fuera posible, facilitaríamos la prosopopeya de las relaciones humanas y tal vez obtendríamos regalos que jamás pedimos, esos que no tienen forma y son intangibles pero nos dejan verdaderamente felices al caer la luna (no sobre mi cabeza por favor).
Hoy tengo demasiados secretos atorados en la garganta y regreso a lo de olvidar mucho u olvidar poco o simplemente a lo de “prohibido tal o cual cosa”. Creo que me he puesto reglas muy estrictas y eso no es correcto.
El deseo y “Fraternité” (Volma De Neuf)
Puedo perder lucidez, puedo rascarme los piquetes hasta sangrar, puedo decirle a alguien “te quiero” sin sentirlo, puedo repetir la misma canción una y otra vez, puedo tenerle miedo al mes de Agosto, puedo claudicar, puedo amarrarme una piedra al tobillo, puedo comprar un boleto de Air France, puedo conseguir una puerta más barata para mi auto, puedo auto medicarme, puedo fantasear con un amor socialmente inapropiado, puedo recordar con rencor, recordar sin este, puedo jugar con los minutos, puedo acelerar el paso, puedo crear otro alter, puedo cambiar ideología, puedo solicitar lo no solicitable, puedo enloquecer o mantenerme sana, puedo beber café amargo, puedo tomar limonada con azúcar de caña, puedo sospechar de todos los hombres o no sospechar de nadie, puedo quemarme en la hoguera de la prisa, puedo finalizar el filme sin créditos, puedo … pero ¿quiero?
“Deseo” es una palabra hermosa. Deseo no perderme de ser lo que soy y aprender en el camino a decir “NO QUIERO” más veces que antes.
TantritasSuavemente… la edad y los “tal vez”
Andrés Calamaro/ Por una cabeza

